Sunday, December 14, 2025

Lectura

 Algo que puedo rescatar del 2025 es que he recobrado las ganas de leer y creo que he leído harto. Aún me falta recobrar la fotografía y hasta el piano pero por algo hay que partir y tampoco puedo volver a los 17 gratuitamente. 

Casi como ejercicio mental, esta creo que es una lista más o menos completa de lo que leí este año y -lejos de un review- algunos pensamientos.

  • De part de la princesa morta (Kenizé Mourad)
    • Este libro me lo prestaron y lo encontré larguísimo, además de leerlo en catalán que fue un desafío auto-impuesto, me costó mucho encontrarle el ritmo, pero la segunda mitad se me pasó muy rápido, hacia el final me tenía completamente atrapado y fue de esos libros que me dejaron una sensación de desolación y tristeza al terminarlos, una joya.

  • Sarah, mereixes saber-ho (Francesc Soler)
    • Primer libro que leí de los que compré en el viaje, además de tenerlo autografiado por el autor, quien amablemente accedió a mis deseos y mi complicada agenda del viaje. Lo leí muy rápidamente, debo decir que no me gustó tanto como el primer libro que leí del autor, pero quizá es porque en este género tengo mucha más experiencia de lectura, pero se me hizo ameno, rápido de leer y me mantuvo atento todo el tiempo.

  • Dones sense homes (Cristina del Puerto-Peix)
    • Desolador, me encantó, este lo apunté para comprar, después de escuchar una entrevista con la autora en 'ja m'entens'. Conecté en muchos niveles y a pesar de que he leído más cosas de temática LGTBQ+, en realidad no hay que engañarse, siempre son cosas sobre hombres. Este libro me ayudó a encontrarme con las mujeres, me sentí identificado de igual manera, con cosas que no me han pasado, pero que estoy seguro las sentiría igual (?).

  • Rebeldía, resistencia, amor (Daniela Vega)
    • Este libro lo quise leer cuando salió y finalmente no lo compré y luego olvidé su existencia (ahora tengo la costumbre de ir haciendo listas). Afortunadamente, Mailov, con su eterna gracia y atención lo recordó y me lo regaló. Me encantó, creo que la figura de Daniela ha sido muy reconocida, pero siempre ha sido reservada en cuanto a su vida personal, este libro es una especie de autobiografía que disfruté a pesar de que se me hizo muy corto. Daniela además tiene una manera muy poética de escribir y eso se inserta perfectamente en como está armado este libro.

  • Nicanor Parra. La vida de un poeta (Sabine Drysdale y Marcela Escobar).
    • Este libro me lo prestó la Laura, así que ahora no tiene la gracia de permanecer en mi biblioteca, pero quizá sea algo bueno porque el día que no esté no se qué será de mis libros en catalán. Como buen libro prestado, lo leí apurado, con culpa por regresarlo, a pesar de que su dueña jamás me lo hizo ver así, hay cosas que no puedo cambiar. El libro me gustó mucho, creo que es un trabajo de recopilación, a pesar de que quizá las entrevistas con Nicarnor no aportan mucho detalle útil, si logran distender el relato, haciendo algunas pausas probablemente necesarias en esta historia tan atribulada que las autoras tomaron el desafío de contar. El libro expande en la familia y como es un tema que siempre me ha interesado, me ayudó a atar algunos cabos sueltos y a darme cuenta que incluso lo que de adolescente pensaba que era suerte y casualidad, quizá estaba escrito desde un inicio.

  • La nit més clara (Marc Parera)
    • Este no lo tenía en mi lista, me lo traje casi de accidente, por practicar el catalán con el vendedor de la librería, es cortito, demasiado para mi gusto, la historia me encantó y como está armado el libro también, pero creo que deja demasiados espacios en blanco para lo profundo que es, podría haber sido el doble de largo y lo hubiese disfrutado más, pero que no se malentienda, me encantó, lo fui leyendo de a poquitos, solo porque no quería que se acabara. 

  • Bendita mi lengua sea (Gabriela Mistal)
    • Este lo compré en el viaje que hicimos al Valle del Elqui y no tuvo su turno de ser leído hasta ahora que se va el año, creo que el tema del autor acá es debatible porque es lógico que hay un tremendo trabajo de armarlo y recopilar todo esto, y que GM nunca lo pensó como un libro, pero dicho sea todo eso, creo que he contectado con Gabriela de maneras insospechadas, hasta ganas de escribir me han dado, pero de momento solo son algunos apuntes en mi cuaderno que quizá en otro momento pueda ampliar. Con este libro declaro mi 'era Mistraliana'.

Friday, December 12, 2025

Elecciones

 El domingo son las elecciones, sin mucha esperanza ni muchas ganas de participar.

Será que la historia siempre se repite? Cambiará alguna cosa realmente?

Pareciera que la vida y la rutina es un constante trabajar y arreglárselas como uno pueda.

He marcado muchos pasajes de los cuadernos de Gabriela (gracias, Mailov) con los que coincidentemente termino este año.

Ignoro los últimos sucesos políticos de Chile y no tengo idea del candidato "que va adelante". Pero mucho depende que la loca división de los partidos haga trinfar al Caballo (Carlos Ibañez), para perdición de la gente que no se entrega al sable ni al billete, y para esclavitud larga. Creo que allá mismo muchos ven esta calamidad como cosa posible. La democracia anda de capa caída por la experiencia radical que vivimos. Ahora se oye y se lee a gentes sesudas que dicen preferir al Caballo a cualquier candidato de la democracia de izquierda. Chile no tiene sesos aún, no tiene madurez. Rezo también por él. 

 

 

Thursday, December 11, 2025

Mudanza







 El tren me arrebata el paisaje en grandes planos que bebe el horizonte. Y yo sigo por el territorio extranjero con los ojos velados para aceptar, lo más tarde posible, la mudanza irremediable. -GM
 

 

 Perdón, pero el 2024 se escapó sin darme cuenta, ahora casi se va otro año, no se si realmente habrá algo que valga la pena escribir, pero todo está bien, el trabajo lo resisto pero quizá por cuanto. 

He ahorrado y nos hemos cambiado, cambié el auto casi como que no quería.

Viajamos y agradezco que haya sido posible.

Más pensamientos pronto

J


Friday, November 17, 2023

Así son esos caminos que cruzan mi cabeza

 Que este cuerpo me siga acompañando porque todavía me queda mucho por hacer



Tuesday, November 07, 2023

Soc gai

 Com la majoria de nosaltres, per compensar el món per haver nascut gai, fins la meva adolescència vaig fer un gran esforç per ser el més estudiós, el més responsable, el més polit... Un gran esforç per no decebre.

Quants gais s'han convertit en el fill perfecte perquè a l'hora de la veritat quan els pares sàpiguen el que són realment i ho posin a la balança pesin més les virtuts que aquesta tara? 

Com deu ser viure sense aquest pes? 

El somriure dels dofins  – Francesc Soler


Saturday, July 01, 2023

Catalanament

Fa mes de deu anys des de l'ultim vegada que vaig intentar escriure alguna cosa en català, potser aquesta es una bona oportunitat per donar-li una miqueta de vida al meu blog. 

La vida es mou tan ràpidament, o aixó sempre em repeteixo, a vegadas penso en el passat i on soc ara i com tot es diferent.

Quan vaig anar a Barcelona només pensava en la vida y totes aquests pensaments depressius que suposo son normals als setzte anys. Encara menjava pa amb Nutella a l'esmorzar i parlava amb els meus avis per telèfon.

Sempre pensava com seria jo i com seria la meva vida als 25. 

Tot i que és difícil notar quan canvien les coses, és fàcil adonar-se com tot és diferent ara. Ara que ja estem més a prop dels 30, pot dir que moltes coses han estat no tan lluny dels meus somnis d'adolescent, però algunes altres no les hauria imaginat mai.

Ens hem conegut i ara tenim dues gats i moltes fotos i records junts, no m'imagino la vida d'una altra manera.

Ara penso en anar a Barcelona amb tu i tant de bo trobar la senyora del mercat i parlar amb ella en català, que em disculpi, que només m'he trigat tretze anys a aprendre.

Ara imagino com seria passejar amb tu pels carrers i traduir els cartells en català per a tu.


Tot i que el meu català encara es molt lluny de la perfecció

Almenys he escrit més que les dues línies del meu post del 2010

Potser no he estat tan malament.


Tot torna a canviar, un altre cop





Tuesday, August 17, 2021

Ridiculous thoughts

 Hola blog, 

Como ha sido siempre desde que este espacio existe, cada cierta cantidad de meses me recuerdo de su existencia, de algún modo contiene mis crisis existenciales, o algo así me trato de explicar.

La vida se siente pesada, a veces es solo su velocidad y la falta de espacio. Tengo todo lo que podría posiblemente querer, pero aquí estoy sentado escribiendo esto en vez de estudiar.

La partida de la abuelita dejó un vacío que aún no logro procesar y el mero pensamiento me trae lágrimas, estos días he soñado mucho con ella y con mi infancia y las eternas vacaciones en Limache muertos de calor. 

He soñado con las ensaladas y la fruta, con las sillas plásticas debajo del parrón y la radio festival sonando toda la tarde.

He soñado con los abrazos y con las pocas palabras que en los últimos meses eran cada vez menos necesarias.

He soñado con gatos y perros que se han ido y con la imagen mental de mi mano sobre la suya.

Me imagino que es normal y me cuesta expresarlo, después de todo a todo el mundo le pasa, ¿no?

Nunca me ha gustado la soledad y estos meses autoimpuestos son una prueba que a ratos no se si podré superar.

Me siento solo aunque esté rodeado de gente y el pensamiento de llegar a esta pseudo-casa a estudiar me mortifica cada día.

Pero probablemente no quisiera retroceder el tiempo, creo que es parte de madurar o de hacerse viejo, como sea. Entre pandemias, encierro, gimnasio y estudio las ganas de vivir y hacer cosas se concentran en los fines de semana, aunque tenga que manejar toda la noche.

Donde sea que estemos.

Mi otra mitad nunca la había sentido tan literal, estoy aquí y me hace falta. Solo estoy completo cuando te siento cerca, a veces no me reconozco al pensar así pero es la verdad.

Supongo que las cosas cambian en algún momento. Cada vez me queda menos de veinteañero. Ya no toco el piano ni saco fotos. Ya no ando en un auto chocado, pero prometo que sigo siendo yo. 

Tomando té y escuchando música, esperando que llegue el viernes.

I'm still right here, where I always was.


Tuesday, December 01, 2020

Por si un día todo falla

Veintisiete años y todavía no comprendo, qué demonios hago pasando frío en el invierno. 
Recuerdo nítidamente mis 19 años escuchando esa canción que me había enviado la Laura por Messenger, cuando no era sinónimo de Facebook, cuando sólo era Messenger. Me iba a tomar once mientras dejaba el computador cargando las canciones que nos compartíamos y que al tiempo siguen igual de relevantes. 
A mis 19 miraba los 27 muy de lejos, a veces (siempre) cantaba la letra y la sentía muy ajena, como cuando uno lee en voz alta algo con pronombres de mujer. 
Ahora tengo 27 y no me di ni cuenta, la vida pasa rápido y se me ocurren muchas cosas que escribir mientras sigo sentado esperando mis insulinas en este lugar indigno. Esquivando las miradas de las personas que ansían mi asiento. Golpeando las teclas del BlackBerry antes que se me vayan las ideas. 
Hace mucho que no escribo y no es que no haya tenido ganas. A veces he estado en un semáforo y he mirado cosas y he pensado en cosas para escribir. Luego las olvido entre mis muchos trabajos, mis papás, el auto y sus ruidos y olores. Le da sentido a la existencia y hace de la rutina un refugio del que no quiero salir. La zona de comfort es mal vista con un aire de cobardía pero el comfort tiene muchos significados buenos que no tienen que ver con papel higiénico. ("I have indeed lost my train of thought"). 
La vida es tan rara y tan inesperada. Hace unas semanas llegaba sólo en el auto rojo a la casa de mis abuelitos. Con mascarillas tapando nuestros rostros, nos abrazamos con un dejo de incomodidad, el miedo del virus a veces parece más grande que el afecto. Mi abuelito estaba solo y la casa muy silenciosa. El libro sobre la señora Lucía sobre la estufa que tantas veces mi abuelita me encendía porque la casa era muy helada y usted es tan friolento. 
Tengo tantos recuerdos como fotos, como canciones y como palabras. 
Tengo culpas, deudas y ansiedades, pero también tengo muchas cosas que me hacen feliz. No es necesario reflexionar demasiado para concluir que soy feliz. Me siento feliz y a veces quisiera que no se acabe, que nada cambie. 
Pero evidentemente la vida says otherwise, las cosas cambian rápidamente. 
En realidad, no puedo esperar a ver qué más hay ahí afuera para mi. 
Mejor me paro de mi asiento porque ya me van a llamar. 

Sunday, April 14, 2019

De tanto vivir tengo escalofríos

A veces me canso, es una lucha tan cuesta arriba contra mi cuerpo, contra lo que sea que disponga que las cosas sean de cierta manera. A veces es mejor no creer nada, de otro modo es cruel. Mi cuerpo está cansado, está mareado y eternamente preocupado. A veces quisiera salir y comer lo que quiera o salir a caminar o a bailar solo con las llaves y el teléfono.
A veces pienso en cómo será ir a trotar sin andar con un bolso, a veces pienso en estar abajo y en la predecible condena del dolor de cabeza. A veces pienso en los pinchazos y ya no quiero más. A veces quisiera no comer y estar bien, ya sabes, como todo el resto.
A veces no quiero más. A veces estoy cansado. A veces también me impresiono con estos pensamientos. Uno pensaría que nueve años después las cosas las logro aceptar mejor. En parte es así pero en parte no tanto, a veces me detengo porque lo único nuevo en estos últimos nueve años es darme cuenta de lo nefasto que es ir a hospital a mendigar un poco de salud, a ver si alguien tiene cara para no darme lo que necesito para seguir. Cuando solo pienso en mi salud que solo se deteriora cada día y la amenaza de una vejez cruel o inexistente se transforma en culpa cada que vez que me como algo y es solo un cruel recordatorio cada vez que la magia matemática se traduce en un pinchazo, en preguntas y en compasión.
Hay que seguir soportando, hasta que quizá un día deje de estar enfermo, ese día en el que me pueda quedar dormido a cualquier hora sin preocuparme de nada. 

Friday, June 01, 2018

Tras del volante

Cada día hasta que no tenga que hacerlo para estar contigo.

Thursday, May 17, 2018

One

You never know when you get up in the morning that your life could change that very day, that your world is about to turn upside down, you just don't expect that to happen, until it does.
I remember it clearly, It was a Wednesday, it was cold and I had my umbrella with me –although I never actually got to use it, I knew it beforehand but I like to walk around the city with it– , it was a long day, one of those days you just want them to be over before they even begin. I had classes early in the morning and then I had to wait after lunch. I used to go to a café nearby the campus. I had classes later.
We'd been texting the whole day, we had been texting each other for a few days now and the anxiety could only keep growing. Of course anxiety had an easy fix and the obvious time to finally meet up was around the corner. I took the train –as I do every single time I have the chance–, I kept texting to let you know I was getting closer.
I finally saw you, tried to stay calm but now we know how nervous we were on that moment. I remember you sitting there. I knew there was no turning back from that very moment, the cold didn't matter anymore, nor did the umbrella or the time that has always been ethereal, I blinked my eyes and we were sitting by the beach sharing a pizza, I blinked again and we were on a plane creating more memories, I try to take pictures as much as I can to keep track of time. What happened next is part of the mystique that love stories tend to have. A few cups of tea later and now I'm sitting here late at night thinking of you. One year has passed since that day and I cannot wait to see what's next.
Love you forever

Thursday, May 03, 2018

Home

Gracias eternas porque sin ti no podría seguir.
🐈

Friday, April 13, 2018

palabras

de qué sirven las palabras cuando ya nada valen y ya nada queda
mil lamentos, mil castigos y mil lágrimas más.
El peor día de la peor semana, una burbuja que creció mucho.
mi culpa.
Demasiada salada la pena.
Querido diario.
Gris es todo lo que hay

Monday, April 09, 2018

Sinceridad

Más tardes mirando tus ojos
Más tardes mirando tu sonrisa
Más tardes abrazándote mientras suenan mis canciones ñoñas de la Javiera Parra.
Tengo demasiados años de canciones de amor sin dedicar guardadas y ahora son todas para ti.

Wednesday, March 28, 2018

Ejercicio de memoria

Porque no siempre tengo fotos y me cuesta dormir en este día noche, intentaré escribir para no olvidar.
Hoy mientras esperaba en la biblioteca y respondía correos por algún motivo apareciste en mi recuerdo. Seguí con mis correos y no lo recordé hasta ahora que me hizo tomar el computador de debajo de la cama y escribir estas líneas. Mis habilidades para escribir están lejos de donde me gustarían pero a veces siempre vale la pena hacer el intento.

Estábamos de acuerdo en que tendría tu compañía en la fila en un día que se suponía marcaría el fin de mi adolescencia. Después dos crueles y fallidos intentos de ver al relevante Morrissey, al fin estaba sucediendo. Miraba la entrada que tuve por meses en el cajón y el anuncio del concierto que aún sigue impreso pegado detrás de mi puerta.

4 de Noviembre de 2015. Una selfie para anunciar tus esperados lentes nos tuvo conversando un rato, el plan estaba listo mientras hablábamos de la vida y de cómo al fin todo se componía.

11 de Noviembre de 2015. Nuestra última conversación por WhatsApp fue hace 6 días. No me extrañó porque nunca hablábamos tan seguido de todos modos. No nos veíamos desde Octubre.


El día del concierto viajé en bus. Te llamé en el camino pero el buzón de voz reemplazaba tu voz nerviosa en ese momento tan relevante. Tampoco me extrañó mucho considerando tu eterna mala suerte con los teléfonos, esos días en que mi propia suerte con los teléfonos no era mucho mejor y cambiaba de un BlackBerry malo a otro BlackBerry peor porque siempre he sido terco y presionar las teclas mantiene mantenía mi TOC a raya. Tantos cambios de teléfono me tiene lamentando ahora la pérdida de los registros de WhatsApp. Un informático siempre tiene respaldos, I keep telling to myself.

Mi llegada a Santiago me tenía distraído, la emoción de ver al ídolo eterno pesaba más y cada cierto rato recordaba llamarte. Estaba seguro que eventualmente me escribirías por alguna red social o te las arreglarías para encontrarme entre la multitud hipster que hacía la fila en ese día caluroso de Noviembre.
Llegaron otros personajes y llegó el esperado concierto que cumplió todo lo que prometió durante mi larga adolescencia. Regresé tarde, cansado y feliz.

12 de Noviembre, me levanté relativamente temprano. Te llamé de nuevo, recordé que no apareciste finalmente. Estaba algo molesto después de tanto planearlo, después de todo las oportunidades de vernos son escasas, íbamos a almorzar juntos, tenías que ir a clases y yo volver a Valparaíso.
A las 6 de la tarde estaba parado en la Caleta Portales con mi cámara colgando, tomaba fotos distraído, el taller de fotografía no me había gustado mucho y terminé tomando fotos a los perros y a las gaviotas en vez de hacer los ejercicios de control de velocidad que teníamos que practicar.

Volví a casa cuando ya anochecía. Saludé a mis papás y me preparé once. Me senté en el escritorio a trabajar en las fotos que tenía que enviar ese mismo día. Para variar, me quedé hasta tarde, con la mente ocupada y aún ignorando qué había sido de ti.
No recuerdo bien la hora pero era ya de madrugada cuando algunas publicaciones en Facebook me hicieron pensar que estabas enfermo. ¿Te pasó algo?
No sabía que hacer, navegaba por los perfiles de tus amigos de Facebook y no encontraba respuestas, solo más preguntas. Fue el acto de desesperación de tipear tu nombre en Twitter que reveló lo que había pasado.
¿Cómo no supe antes? ¿Cómo estuve en Santiago marcando tu número sin saber que estabas en el hospital?

No entiendo bien por qué la crueldad de la situación no me hizo enterarme de inmediato pero transcurridos unos minutos supe que ya te habías ido, a la misma hora que yo estaba parado con mi cámara entre las gaviotas ruidosas.
Mi asombro e incredulidad dieron paso a las lágrimas, traté de morderme la lengua. Mis padres dormían.
Mi madre con su eterno insomnio se levantó al baño, corrí a contarle lo que pasó. No recuerdo que más ocurrió esa noche. Dormí probablemente.

13 de Noviembre. Eran las 7 de la mañana, yo ya estaba con mi eterno polerón rojo esperando a mis papás para salir, tenía clases y mi papá me dejaba cerca del metro. Estaba tembloroso y me puse a llorar, mi madre me abrazó y luego salimos. El viaje fue en silencio.
A las 9 de la mañana decidí salir de cálculo y lloré un poco, luego decidí que no podía volver así que emprendí rumbo hacia a estación de vuelta.
Estaba sentado esperando el tren cuando en un acto irracional volví a marcar tu número. Por primera vez en muchos días se escuchó una voz femenina del otro lado. Se me hizo un nudo en la garganta y colgué. No quise ni pensar en cómo estaba la familia lidiando con esto.
Me subí al tren y miré el techo, luego caminé por el centro hacia ningún lugar. Cuando me sentí mejor tomé un colectivo a mi casa.

Este año serán 3 años desde aquellos movidos días de Noviembre que aún recuerdo con una nitidez tan real como nuestra amistad. El tiempo se detuvo sobre ti, tu last fm con la última canción, tu twitter tan difuso como esas últimas horas y tu número de teléfono que aún no me atrevo a eliminar de mi celular.

Esto resultó mucho más largo de lo que imaginé cuando lo armaba en mi mente hace un par de minutos, es por ello que agradezco tu atención, ya que es inevitable que tus ojos se detengan en este espacio así como los mios se detienen en el tuyo casi como reloj cada cierto tiempo para ver si hay algo nuevo. Algo que quieras compartir o que te quieras guardar, Me cuesta -después de 8 años de este blog- encontrar su verdadero propósito. Quizá sea compartir y guardar al mismo tiempo. Como sea, gracias. Lo eres todo.

Tuesday, November 28, 2017

24

Miles de tazas de té.
Cientos de horas en las que debería estar estudiando.
Decenas de personas que se preocupan por mi.
Aún menos las que llamo amigos.
Una sola mi otra mitad.
Veinticuatro que nunca se han sentido, 124 quizá sería más acertado.
El tiempo pasa y la vida cambia.
Este año armé el rompecabezas, ya sé lo que tengo que hacer.
24, a un paso del cuarto de siglo, tratando de darle significados a los números.

Saturday, November 11, 2017

Anoche te pillé durmiendo



Las cosas que tu sueñas yo también las sueño.
Tus respiraciones yo también las escucho.

Wednesday, September 27, 2017

Por qué

Por qué siempre tengo que escribir cuando debería estar estudiando, es un patrón más que comprobado.
Esto es como una especie de bill of health…
Querido blog, estoy haciendo muchas cosas y me encanta, estoy cansado pero no me molesta, ojalá tuvieran más horas los días y más días las semanas.
Siento algo de temor por la U, como una constante la educación superior me evita y yo estoy cómodo evitando estudiar. En algún punto nos iremos a encontrar, me auto-prometí que esto sí, así que no voy a rendirme ahora, no de nuevo.
Cada día estoy más convencido que no necesito un título para que me vaya bien pero hay más cosas detrás y a veces hay que recordarlas para poder seguir.
Mientras tanto disfruto mis días, los disfruto contigo y no quiero que se acaben, le pido a la vida que mi escasa salud no se interponga, no le pido muchas cosas a la vida pero ésta es una de esas.
Mientras tanto sueño con países, sueño con mi casa, sueño con mi vida.
Mientras tanto sueño con el futuro, contigo en él. Con nuestra vida.
Mientras tanto sueño contigo, sabiendo que después de 23 eternos años de espera el sueño es tangible, el sueño eres tu y eres tan real como las tazas de té que hemos compartido.

Es que quizá la adolescencia se equivocó, estos últimos meses me convencieron de que no voy a estar solo para siempre sintiendo cada rima de Morrissey como una sentencia.

Sunday, August 27, 2017

Y la pregunta esencial

When will we see each other again?

Note to self: por qué no hay una palabra para each other?

Wednesday, July 19, 2017

Support

No sé cómo comenzar esto.
Son muchas emociones, muchas cosas que hacer, poco el tiempo y la recompensa ya casi la puedo tocar con la punta de los dedos.
Faltan horas y aquí figuro sentado mirando el cursor de la pantalla, esperando alguna señal.
a través de tus ojos
A veces me da miedo, no entiendo la angustia que me llena cuando no te veo, no quiero estar lejos, me da miedo que esto se transforme en algo dependiente, pero quizá ya lo hizo, 
El que no se arriesga no cruza el río, lo que sea, sí, siempre sí. No tiene sentido sin ti, soy un hombre pequeño y enamorado.
Soy un hombre que no quiere ser nada más que lo que es.
Todo el resto desaparece y al final después de meditar esto mientras lo escribo, llego a la conclusión de que mi único miedo es perderte.
No sé qué puedo hacer para ocultar mis imperfecciones, tu gracia me eclipsa y solo espero hacer las cosas suficientemente bien como para estar a tu altura.
No puedes estar todo el tiempo pendiente de mi, pero es difícil luchar contra la intensidad de éstas últimas semanas que sin darse cuenta se van transformando en meses.
Semanas en que no me reconozco pero que he aprendido a conocerme.
Semanas de autodescubrimiento, de cambios, de valentía y por sobretodo, de felicidad.
Semanas de sonrisas cómplices, de videos, de canciones, de planes, de infinitas tazas de té.
Solo vengo a dejar este post sin conclusión como un testigo de la tormenta que existe en mi cabeza.
Una tormenta que solo pareciera aclararse cuando te veo sonreir.